Viernes, 01 de Mayo de 2026
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ANTÍFONA DE ENTRADA

Señor, con tu Sangre has rescatado a hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación, y has hecho de nosotros un reino de sacerdotes para Dios. Aleluya.* * *Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos: comerá del fruto de su trabajo, será dichoso, le irá bien. Aleluya.


ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, autor de nuestra libertad y salvación, oye la voz de los que te suplican y, a quienes redimiste por la sangre derramada de tu Hijo, concédeles vivir para ti y que puedan gozar en ti de inmortalidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo…* * *Dios nuestro, creador de todas las cosas, que has establecido para el género humano el precepto del trabajo, concede, propicio, por el ejemplo y con la protección de san José, que podamos cumplir con las tareas que nos asignas y alcancemos la recompensa que nos prometes. Por nuestro Señor Jesucristo…


PRIMERA LECTURA

Dios ha cumplido su promesa resucitando a JesúsLectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: Hch 13, 26-33

En aquellos días, cuando llegó Pablo a Antioquía de Pisidia, decía en la sinagoga:

«Hermanos, hijos del linaje de Abrahán y todos ustedes los que temen a Dios: a nosotros se nos ha enviado esta palabra de salvación. En efecto, los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús ni entendieron las palabras de los profetas que se leen los sábados, pero las cumplieron al condenarlo. Y, aunque no encontraron nada que mereciera la muerte, le pidieron a Pilato que lo mandara ejecutar. Y, cuando cumplieron todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del madero y lo enterraron. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos. Durante muchos días, se apareció a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo. También nosotros les anunciamos la Buena Noticia de que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a nosotros, sus hijos, resucitando a Jesús. Así está escrito en el salmo segundo:

“Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy”».

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

Sal 2, 6-7. 8-9. 10-11 y 12a (R.: 7bc)R/. Tú eres mi hijo: yo te he engendrado hoy.

«Yo mismo he establecido a mi Rey
en Sion, mi monte santo».
Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho: «Tú eres mi hijo:
yo te he engendrado hoy. R.

Pídemelo:
te daré en herencia las naciones;
en posesión, los confines de la tierra:
los gobernarás con cetro de hierro,
los quebrarás como jarro de loza». R.

Y ahora, reyes, sean sensatos;
escarmienten, los que rigen la tierra:
sirvan al Señor con temor,
ríndanle homenaje temblando. R.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

R/. Aleluya, aleluya.

Yo soy el camino y la verdad y la vida —dice el Señor—; nadie va al Padre sino por mí. R.

R/. Aleluya, aleluya.


EVANGELIO

Yo soy el camino y la verdad y la vidaLectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 14, 1-6

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«No se turbe su corazón, crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, se lo habría dicho, porque me voy a prepararles un lugar. Cuando vaya y les prepare un lugar, volveré y los llevaré conmigo, para que donde estoy yo estén también ustedes. Y adonde yo voy, ya saben el camino».

Tomás le dice:

«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».

Jesús le responde:

«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí».

Palabra del Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Cristo fue condenado a muerte por nuestros pecados, y resucitó para nuestra justificación. Aleluya.* * *Todo lo que digan y todo lo que hagan, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dándole gracias a Dios Padre. Aleluya.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Protege, Señor, con amor constante a quienes has salvado, para que, una vez redimidos por la pasión de tu Hijo, se llenen ahora de alegría por su resurrección. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.* * *Alimentados, Señor, con el manjar celestial, te suplicamos humildemente que, a ejemplo de san José, llevemos en nuestro corazón las pruebas de tu amor y gocemos siempre del fruto de la paz eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.