Martes, 12 de Mayo de 2026
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Blanco o Rojo

ANTÍFONA DE ENTRADA

Alegrémonos, regocijémonos y demos gracias, porque el Señor, nuestro Dios omnipotente, ha empezado a reinar. Aleluya.


ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y misericordioso, concédenos poder alcanzar una verdadera participación en la resurrección de Jesucristo, tu Hijo. Él, que vive y reina contigo…* * *Dios todopoderoso, ya que hemos conocido la fortaleza con la cual confesaron la fe los gloriosos mártires Nereo y Aquileo, concédenos experimentar su piedad al interceder por nosotros ante ti. Por nuestro Señor Jesucristo…* * *O bien, la oración colecta de *San Pancracio:Dios nuestro, que tu Iglesia se alegre confiada por la protección del mártir san Pancracio, y que, por su gloriosa intercesión, se consagre a tu servicio y esté a salvo de todo peligro. Por nuestro Señor Jesucristo…


PRIMERA LECTURA

Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familiaLectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: Hch 16, 22-34

En aquellos días, la plebe de Filipos se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que les arrancaran los vestidos y que los azotaran con varas; después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, encargando al carcelero que los vigilara bien; según la orden recibida, él los cogió, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies en el cepo.

A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban. De repente, vino un terremoto tan violento que temblaron los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos se les soltaron las cadenas. El carcelero se despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada para suicidarse, imaginando que los presos se habían fugado. Pero Pablo lo llamó a gritos, diciendo:

«No te hagas daño alguno, que estamos todos aquí».

El carcelero pidió una lámpara, saltó dentro, y se echó temblando a los pies de Pablo y Silas; los sacó y les preguntó: «Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?».

Le contestaron:

«Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia».

Y le explicaron la palabra del Señor, a él y a todos los de su casa.

A aquellas horas de la noche, el carcelero los tomó consigo, les lavó las heridas, y se bautizó enseguida con todos los suyos; los subió a su casa, les preparó la mesa, y celebraron una fiesta de familia por haber creído en Dios.

Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

Sal 137, 1bcd-2a. 2bcd-3. 7c-8 (R.: 7c)R/. Tu derecha me salva, Señor.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti;
me postraré hacia tu santuario. R.

Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R.

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

R/. Aleluya, aleluya.

Les enviaré el Espíritu de la verdad —dice el Señor—; él los guiará hasta la verdad plena. R

R/. Aleluya, aleluya.


EVANGELIO

Si no me voy, no vendrá a ustedes el ParáclitoLectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 16, 5-11

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberles dicho esto, la tristeza les ha llenado el corazón. Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Paráclito. En cambio, si me voy, se lo enviaré.

Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me verán; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado».

Palabra del Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos, y así entrara luego en su gloria. Aleluya.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor y Dios nuestro, escucha nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos ayude en la vida presente y nos alcance las alegrías eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor.* *Al celebrar en este divino banquete la celestial victoria de los santos mártires Nereo y Aquileo, te pedimos, Señor, que concedas la victoria a quienes nos alimentamos con este pan de vida, y que, ya vencedores, nos lleves a comer del árbol de la vida en el paraíso. Por Jesucristo, nuestro Señor.* * *O bien, la oración después de la Comunión de *San Pancracio:Al celebrar con alegría esta festividad y habiendo recibido tus dones celestiales, te pedimos, Señor, que concedas, a quienes en este divino banquete proclamamos la muerte de tu Hijo, que podamos participar, con los santos mártires, de su resurrección y de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.