Lunes, 07 de Septiembre de 2026
Verde
PRIMERA LECTURA
Barran la levadura vieja; porque ha sido inmolada nuestra víctima pascual: CristoLectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios: 1 Cor 5, 1-8HERMANOS:
Se oye decir en todas partes que hay entre ustedes un
caso de inmoralidad; y una inmoralidad tal que no se da ni
entre los gentiles: uno convive con la mujer de su padre.
¿Y ustedes siguen tan ufanos?
Estaría mejor ponerse de luto y expulsar de entre ustedes al
que ha hecho eso.
Pues lo que es yo, ausente en el cuerpo, pero presente en
espíritu, ya he tomado una decisión como si estuviera
presente: reunidos ustedes en el nombre de nuestro Señor
Jesús, y yo presente en espíritu, con el poder de nuestro
Señor Jesús entregar al que ha hecho eso en manos de
Satanás; para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu
se salve en el día del Señor.
Ese orgullo de ustedes no tiene razón de ser.
¿No saben que un poco de levadura fermenta toda la masa?
Barran la levadura vieja para ser una masa nueva, ya que
ustedes son panes ácimos.
Porque ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo.
Así, pues, celebremos la Pascua, no con levadura vieja
(levadura de corrupción y de maldad), sino con los panes
ácimos de la sinceridad y la verdad.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
Sal 5, 5-6a. 6b-7. 12 (R.: 9a)R/. Señor, guíame con tu justicia.Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia. R.
Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor. R.
Que se alegren los que se acogen a ti,
con júbilo eterno;
protégelos, para que se llenen de gozo
los que aman tu nombre. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R/. Aleluya, aleluya.Mis ovejas escuchan mi voz —dice el Señor—,
y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
R/. Aleluya, aleluya.
EVANGELIO
Estaban al acecho para ver si curaba en sábadoLectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 6, 6-11Un sábado, entró Jesús en la sinagoga y se puso a enseñar.
Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada.
Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.
Pero él conocía sus pensamientos y dijo al hombre de la mano atrofiada:
«Levántate y ponte en medio».
Y, levantándose, se quedó en pie.
Jesús les dijo:
«Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla?».
Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo:
«Extiende tu mano».
Él lo hizo y su mano quedó restablecida.
Pero ellos, ciegos por la cólera, discutían qué había que hacer con Jesús.
Palabra del Señor.